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Meñique

Meñique dice que ha encontrado una palabra
que los mayores no saben pronunciar
Meñique dice que si un día se hace grande
va a inventar un alfabeto
en que las “haches” manden más.

Meñique tiene en un frasquito mil ideas
por si acaso alguien le viene a preguntar.

Meñique dice que hoy la luna brilla más
porque quizá la estén mirando muchos niños
Meñique siempre, siempre dice la verdad
si no le gusta pues la dice más bajito.

Meñique sabe cuántas olas tiene el mar
Meñique entiende cuánto amor hay en un beso
y se lo cuenta en el oído a su papá
-que no se enteren los demás de su secreto-.

Dice que va a amaestrar
un caballito de madera que le dieron
a ver si le viene a buscar
todos los días a la puerta del colegio.

Meñique dice que hoy la luna brilla más
porque quizá le hacía falta más cariño
y luego para y se pregunta adónde irán
todos los besos que les roban a los niños.

Meñique sabe cuántas olas tiene el mar
Meñique dice que las cuenta con los dedos
que así es más fácil, cuando acaba, repasar
y ver si tiene una de más o una de menos.

                                

Jueves de mercado

Ella le pregunta si es verdad
si hace tanto tiempo que ocurrió
él la mira entonces y responde
abatido en el sillón.

Ella ahora se despedirá
sin saber siquiera adónde ir
bajará a la calle repasando
lo que él le acaba de decir.

Le ha contado que era jueves
que era un jueves de mercado
que al volver a casa hicieron el amor como hace años.
“Esa fue la última vez, en la calle aún llovía
esa fue la última vez que te quise, vida mía.”

Ella no ha sabido qué decir
se le ha puesto viejo el corazón
y ahora se pregunta si las niñas
oyeron la conversación.

Y le va venciendo poco a poco
una mueca de abandono
esa mueca de quien ha vivido mucho
y lo recuerda casi todo.

Recuerda mil promesas viejas
mil promesas que no negará
es oficio de valientes
el oficio de olvidar
no llora, no intenta
hacer más hondo su sentir
quien no lo vio, quien no lo ve
es que nunca ha estado allí.

El corazón cumplió su ley y alguien dirá que no
que no se pudo evitar, que no se pudo evitar.

Le ha contado que era jueves
que era un jueves de mercado
que al volver a casa hicieron
el amor como hace años.
“Esa fue la última vez, en la calle aún llovía
esa fue la última vez que te quise, vida mía.”